Nutrición en las Personas Mayores




En España, las cuestiones relacionadas con la alimentación y la nutrición en los ancianos han recibido, hasta fechas muy recientes, una atención poco menos que simbólica por parte del colectivo sanitario: médicos, profesionales de enfermería, administración, e incluso por parte de la propia industria.

Se trata de algo sorprendente si tenemos en cuenta que vivimos en uno de los países más envejecidos del mundo, y que este colectivo acumula buena parte de la patología a la que debe prestar atención nuestro sistema nacional de salud, entre ella, toda la derivada de unos hábitos de alimentación inadecuados, que muchas veces muestran una incidencia negativa sobre la salud global del individuo y otras un sinnúmero de procesos más o menos locales a nivel digestivo, cardiovascular, endocrinológico, neurológico, renal o de cualquier otro sistema que analicemos.

Sólo en los últimos tiempos, y en gran parte merced al impulso de la propia industria, parece haberse roto esa tendencia. Hoy sabemos que hacer una evolución nutricional al sujeto de edad avanzada que acude a cualquier consulta o que ingresa en un hospital constituye una obligación elemental y disponemos de protocolos adecuados.

A día de hoy disponemos, igualmente, de posibilidades reales de actuación a nivel terapéutico y, todavía más importante, a nivel preventivo. En la actualidad podemos encontrar, con cierta facilidad, proyectos de investigación, publicaciones y guías que inciden en estos puntos. Estas afirmaciones son especialmente ciertas cuando las referimos al colectivo de las personas más ancianas, a lo que podríamos considerar el campo de actuación de la geriatría.

En esa dirección se mueve el curso que ahora ofrecemos. Pretendemos sumarnos a esta labor divulgadora y familiarizar a los profesionales interesados con algunas de las cuestiones más relevantes y actuales dentro de estas materias.

José Manuel Ribera Casado