Bibliografía Biomédica - Resúmenes

Presión arterial y riesgos cardiovasculares en el anciano

08/06/2015

La hipertensión arterial es un factor de riesgo conocido de las enfermedades cardiovasculares, tanto de los accidentes vasculares cerebrales como de los accidentes coronarios y de las lesiones de otros territorios arteriales, o incluso arteriolares.
La importancia de la hipertensión arterial se mantiene con la edad, pero, sin embargo,Mens Smart Watches los papeles respectivos de la presión arterial sistólica (PAS) y de la presión arterial diastólica (PAD) se modifican. En el individuo joven, la PAD es el mejor indicador del riesgo cardiovascular; por el contrario, en el anciano la PAS y la presión del pulso (PP = PAS - PAD) están muy relacionadas con el riesgo cardiovascular, mientras que la PAD pierde importancia. Algunos estudios han demostrado incluso que en el individuo muy anciano la PAD estaba negativamente relacionada con el riesgo de mortalidad cardiovascular. 

Efectivamente, en el anciano una PAD normal, incluso baja, puede deberse a una rigidez arterial incrementada que tienda a aumentar la PAS y la PP y a disminuir la PAD. Así, el aumento de la presión de pulso es una forma de hipertensión arterial debida a la rigidez de la aorta y de los otros grandes troncos arteriales (GTA). La rigidez de los GTA es la mayor consecuencia del envejecimiento y comporta modificaciones de la organización estructural de los diferentes componentes de la pared arterial.
Algunos estudios clínicos han podido demostrar una relación directa entre las manifestaciones clínicas de la rigidez arterial (elevación de la PAS y de la PP) y la morbimortalidad cardiovascular, lo que hace pensar en un papel relevante de la rigidez arterial en las complicaciones cardiovasculares. Si la edad cronológica es un determinante mayor de la rigidez arterial, determinantes genéticos y medioambientales pueden acelerar (o aminorar) el envejecimiento arterial. Los datos recientes de estudios clínicos y terapéuticos abren nuevas vías a la prevención y al tratamiento.

(Benetos A, Safar M, Guize L, Gautier S. Presión arterial y riesgos cardiovasculares en el anciano. En: Salvà A, Vellas B, directores. Año gerontológico. Barcelona: Editorial Glosa; 2002. p. 209-230.)